Hablemos de cine

Detalles

   lunes, 28 junio, 2021
   19:00
   
   

Hay períodos de la vida creativa en que un artista se lo juega todo. Puede ser en los inicios de su carrera, en momentos de severa crisis o en plena consagración: se trata de años en que la imaginación, la energía y el sentido del riesgo de los cineastas vuelan muy alto; tanto, que rara vez consiguen repetir esos mismos logros.
El objetivo de este taller es concentrarse en cuatro directores y cuatro momentos en que su mirada resultó insuperable.

El joven Raúl Ruiz
Inserto en el marco del nuevo cine chileno, Raúl Ruiz rápidamente dejó atrás sus días de aprendiz para aplicarse a fondo en un torrente de películas filmadas sin parar entre 1968 y 1973. Trabajó a tal velocidad que recién ahora, a medio siglo de distancia, somos capaces de poder dimensionar la energía liberada en esos filmes únicos.

La pasión de John Cassavetes
A principios de los años 70, John Cassavetes era conocido en la industria como un actor que usaba su sueldo para financiar excéntricos proyectos personales, pero durante esa década todo cambió cuando película a película, el realizador le cambió la cara al cine estadounidenses. De hecho, a treinta años de su muerte, aún lo está cambiando.

El mundo de Abbas Kiarostami
Tras años de trabajar en proyectos de cine y educación, el iraní Abbas Kiarostami comenzó a sorprender al medio audiovisual con películas de increíble audacia, enorme poder reflexivo y perfección formal. Heredero natural de la era de las nuevas olas, a fines de los 80 se transformó en el cineasta vivo más importante. ¿Cómo lo hizo?

El enigma de Wong Kar-wai
Criado en un medio donde el melodrama y los filmes de artes marciales dominaban la cartelera, el honkonés Wong Kar-wai usó esas influencias para crear un cine tan personal como misterioso, repleto de personajes que responden a códigos privados que acabaron por volverse universales.


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